
El bienestar y la detección temprana de necesidades, claves para la eficacia en centros educativos con alta vulnerabilidad social
27.01.26
4 minuts de lecturaEl informe Escuelas resilientes: Excelencia en centros educativos desafiados por la pobreza, elaborado por EsadeEcPol, el Observatorio Social de la Fundación ”la Caixa” y Save the Children, identifica los factores que permiten a centros de Canarias y Cataluña lograr un progreso educativo superior al esperado en contextos de alta vulnerabilidad.
¿Qué centros educativos logran que su alumnado avance más de lo esperado pese a la vulnerabilidad de su entorno? ¿Y qué hacen de forma diferente? El estudio Escuelas resilientes: Excelencia en centros educativos desafiados por la pobreza, elaborado por EsadeEcPol, el Observatorio Social de la Fundación ”la Caixa” y Save the Children, responde a estas preguntas identificando y analizando los centros que, aun partiendo de contextos socioeconómicos desfavorables, consiguen un progreso educativo significativamente superior al esperado.
A estos centros, el estudio los denomina escuelas resilientes. Lo hace con una metodología innovadora que permite medir la contribución real de los centros al progreso del alumnado y que hasta ahora no se había aplicado de forma sistemática en España.
Para ello, emplea microdatos longitudinales de resultados académicos y contexto socioeconómico en centros de primaria en Canarias y de secundaria en Cataluña. A este análisis le añade uno cualitativo en profundidad que permite comprender cuáles son las prácticas organizativas y pedagógicas que explican estos resultados.
Según Maria Gutiérrez-Domènech, economista del Observatorio de la Fundación ”la Caixa”, «para medir el progreso escolar adecuadamente se debe incorporar el grado de vulnerabilidad del entorno; sin ello se infravaloran los centros que, pese a las adversidades, logran un mayor impacto». En este marco, «es clave identificar de forma sistemática las escuelas con progreso educativo superior al esperado en contextos de alta vulnerabilidad y facilitar la transferencia de sus modelos y prácticas al resto de los centros».
Resultados clave
El análisis cuantitativo aplica metodologías diferenciadas en cada territorio y nivel educativo para identificar estas escuelas con progreso educativo superior al esperado en contextos de alta vulnerabilidad.
En Canarias (primaria):
- Entre los centros con mayor complejidad social, el 38 % son
resilientes en matemáticas y el 44 % en lengua.
- De ellos, entre el 43 % (matemáticas) y el 58 % (lectura) logran
un impacto elevado en el progreso de sus estudiantes.
- El impacto del centro en el progreso del alumnado guarda una baja
correlación con el nivel socioeconómico.
En Cataluña (secundaria):
- Entre el 41 % y el 46 % de los centros más vulnerables son
resilientes en alguna asignatura.
- No obstante, solo entre el 11 % y el 16 % de ellos (según
asignatura) alcanza un impacto elevado en el progreso de sus estudiantes.
- La correlación entre el valor añadido de los centros y su nivel socioeconómico es persistente: solo 1 de cada 5 centros del tercil más vulnerable logra un valor añadido positivo y significativo en matemáticas (frente al 72 % en el tercil alto), y la brecha se repite en las competencias lingüísticas. Es decir: aunque existen centros eficaces en todos los entornos, los que consiguen resultados destacados atendiendo a alumnado vulnerable son mucho menos frecuentes, lo que hace su labor especialmente meritoria.
Aparte de la identificación de escuelas con progreso educativo superior al esperado en contextos de alta vulnerabilidad en entornos determinados, el análisis de los datos de progreso en Cataluña y Canarias permite comprender mejor por qué algunos centros logran mejores resultados que otros en contextos de alta vulnerabilidad, además de cuestionar algunas ideas extendidas:
- El alumnado de origen migrante, aunque parte de
peores resultados en términos absolutos, progresa más que el nativo cuando se
tiene en cuenta su nivel inicial de rendimiento, especialmente en lectura.
- En matemáticas, una vez que se ajusta por el
rendimiento previo, la brecha de género con peores resultados para las niñas en
términos absolutos desaparece: niños y niñas progresan de forma similar cuando
se tiene en cuenta su punto de partida.
- Por último, el tipo de jornada escolar también
marca diferencias. En Cataluña y sin tener en cuenta otros factores, la
probabilidad de que un centro con jornada continua sea resiliente es casi 20
puntos porcentuales menor que la de un centro con jornada partida.
El análisis cualitativo en una muestra de estos centros revela lo que tienen en común. Las escuelas con progreso educativo superior al esperado en contextos de alta vulnerabilidad comparten una cultura centrada en el bienestar del alumnado y la detección temprana de necesidades, funcionan con una organización clara y coordinada, cuidan la estabilidad de sus equipos docentes y mantienen una colaboración estrecha con las familias.
Aprendizajes y recomendaciones
El informe subraya que los centros con elevada proporción de alumnado socialmente vulnerable pueden compensar los desequilibrios de origen mediante estrategias organizativas y pedagógicas sólidas.
En consecuencia, recomienda ampliar los incentivos y reconocimientos para las labores y roles de liderazgo educativo, avanzar hacia una mayor oferta de actividades extraescolares que permita más y mejor tiempo en la escuela, y reestructurar la asignación de profesorado para fortalecer la estabilidad de los claustros y garantizar que puedan trabajar de forma coherente y cohesionada.
«Este estudio refleja un claro patrón, especialmente en secundaria: las escuelas de entornos complejos tienen dos o tres veces menos probabilidades de registrar un valor añadido positivo. Por eso es tan importante analizar de forma sistemática y rigurosa qué caracteriza la resiliencia escolar en España, en un contexto en el que la vulnerabilidad social y la complejidad educativa afectan cada vez más a los centros», ha señalado Lucía Cobreros, investigadora de EsadeEcPol.
«Los resultados muestran la necesidad de orientar políticas y prácticas educativas que amplíen las posibilidades de éxito del mayor número posible de escuelas», añade Lucas Gortazar, director del área de educación del centro.
Según Michelle Quintero, responsable de Impact, el laboratorio de innovación social de Save the Children, «el estudio muestra con contundencia que las actuales políticas educativas están lejos de ser óptimas para el éxito de los centros resilientes. Por eso, es clave avanzar hacia una gestión pública de la educación basada en la evidencia, capaz de identificar aquello que funciona, probar nuevas soluciones y escalarlas allí donde generan mayor impacto».
El análisis muestra que las escuelas que consiguen un progreso educativo superior al esperado pese a un entorno desafiante no son un milagro, sino el resultado de un esfuerzo colectivo en torno a una misión compartida.
En un escenario de creciente diversidad del alumnado, de mayor prevalencia de problemas psicosociales y de mayores necesidades educativas, el informe subraya la importancia de avanzar hacia políticas educativas basadas en la evidencia que permitan identificar lo que funciona y reforzar los centros que logran superar las desventajas de partida.


