Jóvenes en un aula.
Jóvenes en un aula.© Fundación "la Caixa"

Un 30,6 % de los jóvenes estudiantes de Cataluña ha tenido pensamientos suicidas

Barcelona

08.01.26

6 minutos de lectura

Un estudio del Observatorio Social de la Fundación ”la Caixa” liderado por investigadoras del Parc Sanitari Sant Joan de Déu concluye que el 25,9% de los jóvenes estudiantes catalanes de entre 16 y 22 años se han autolesionado, el 10,6% ha intentado suicidarse y 3 de cada 10 han tenido algún pensamiento suicida. Los resultados muestran que los principales factores protectores son el apoyo social y la resiliencia.

En 2024 murieron por suicidio en Cataluña 547 personas, según los datos publicados por el INE, de los cuales 53 eran jóvenes de entre 15 y 29 años. Aunque esta cifra se ha reducido con respecto a 2023 (66), los indicadores relativos a las conductas suicidas de este grupo de edad son preocupantes: el 25,9 % de los jóvenes de entre 16 y 22 años afirma haberse autolesionado, el 30,6 % ha tenido pensamientos suicidas y el 10,6 % ha intentado suicidarse. Así lo recoge el estudio Conductas suicidas entre los jóvenes estudiantes de Cataluña: factores de riesgo y protección, del Observatorio Social de la Fundación ”la Caixa”, realizado por las investigadoras del Parc Sanitari Sant Joan de Déu y el Institut de Recerca SJD Judith Usall i Rodié y Regina Vila Badia.

El estudio se ha llevado a cabo durante 2024 y 2025 a través de un cuestionario en línea que ha contado con la participación de 3.159 jóvenes estudiantes de bachillerato, formación profesional, escuelas de adultos y universidades. Con edades comprendidas entre los 16 y los 22 años, todos ellos residen en Cataluña.

El principal objetivo de la investigación es estudiar la prevalencia de las conductas suicidas en jóvenes, explorar cuáles son las variables sociales y psicológicas relevantes que pueden explicarlas y determinar las diferencias en cuanto al género. Existe una preocupación por el aumento de las conductas suicidas entre los jóvenes, ya que la muerte por suicidio se ha convertido en una de las principales causas de muerte no natural en este grupo de edad.

«Después de la pandemia ha habido un aumento significativo del malestar en los jóvenes; en los últimos cuatro años hemos pasado del 3,9 al 14,3 % de ingresos hospitalarios con problemas de salud mental en gente de 10 a 19 años», ha asegurado Regina Vila Badia, principal investigadora del estudio y psicóloga posdoctoral del Parc Sanitari Sant Joan de Déu y del Institut de Recerca SJD.

Los datos confirman que hay un gran malestar en la población joven y eso, según las investigadoras, se evidencia con una alta prevalencia de conductas suicidas: «1 de cada 3 personas ha pensado en suicidarse y 1 de cada 10 ha hecho un intento a lo largo de su vida», afirma la psicóloga, según los resultados del estudio.

Este aumento de los problemas de salud mental ha podido verse influido por múltiples factores. Entre los más relevantes vemos que un 31,5% de los jóvenes encuestados han sufrido acoso escolar o bullying, el 31,1% la separación de sus progenitores y el 20,4% ha sido expuesto a violencia en relaciones de pareja, circunstancias que pueden haber afectado su bienestar. Además, también han podido influir situaciones familiares difíciles de gestionar, como dificultades económicas en el entorno familiar (19,2%) o la pérdida de un familiar de primer grado (10,1%). 

¿Cómo afecta el género?

Hay diferencias importantes en cuanto al sexo en relación con las conductas suicidas. Según ha destacado Regina Vila Badia, «las chicas presentan más malestar emocional y mayores niveles de ansiedad y depresión, así como mayor impulsividad y sensación de soledad en comparación con los chicos».

Tal como se aprecia en el gráfico siguiente, tanto la ideación suicida como la autolesión son entre un 10 y un 19 % superiores en mujeres que en hombres, y esto puede ser ocasionado por un menor apoyo social, menor resiliencia y menor satisfacción vital. Además, tal como indican las investigadoras, las mujeres han recibido más abuso sexual y emocional, y se sienten más solas, factores que pueden ser determinantes para entender estos resultados. 

La ideación suicida es un 11 % superior en chicas jóvenes que en chicos.
La ideación suicida es un 11 % superior en chicas jóvenes que en chicos.© Fundación ”la Caixa”

La importancia de los factores de prevención

Hay muchos factores que contribuyen a la conducta suicida, pero según las investigadoras también es muy importante valorar los factores protectores. Tener apoyo social, ser resilientes, estar satisfechos con lo que hacen o tener un ambiente educativo estimulante pueden proteger y favorecer el bienestar emocional de los jóvenes.

A este respecto, el apoyo social, entendido como la percepción de contar con una red de personas significativas que ofrecen ayuda emocional, práctica y comunicativa, resulta clave para reducir el riesgo de estas conductas.

Según los resultados del estudio Conductas suicidas entre los jóvenes estudiantes de Cataluña: factores de riesgo y protección, el apoyo social es significativamente inferior en los jóvenes que han tenido ideación suicida o en los que han intentado suicidarse, un 11 y un 17 % menor, respectivamente. Y pasa lo mismo con los jóvenes que presentan menor resiliencia, entendida como la capacidad para afrontar experiencias difíciles y adaptarse positivamente. Esta es un 8 y un 11 % menor en las personas con pensamientos e intentos de suicidio, como se observa en el siguiente gráfico, respecto de los jóvenes que nunca han presentado conductas suicidas. 

Tener apoyo social y ser una persona resiliente puede reducir las conductas suicidas.
Tener apoyo social y ser una persona resiliente puede reducir las conductas suicidas.© Fundación ”la Caixa”

Uso de las redes sociales: en el punto de mira

Uno de los factores en los que el estudio quiso ahondar fue la influencia de las redes sociales en el malestar emocional de los jóvenes.

Según los resultados, de los jóvenes encuestados, solo el 4,1 % considera que hace un uso problemático de las redes sociales, el 51,7 % confirma que ve o ha visto pornografía y el 17,4 % juega a juegos de azar, todas ellas conductas que pueden intensificar su malestar emocional. Además, entre los jóvenes que presentan conductas suicidas (pensamiento o intento) se observa un aumento de entre el 6 y el 8 % en el uso problemático de las redes sociales.

Declaraciones de Judith Usall, psiquiatra y jefa del grupo de investigación MERITT del Parque Sanitario San Juan de Dios, y de Regina Vila Badia, psicóloga postdoctoral del grupo MERITT del Parque Sanitario San Juan de Dios y del Instituto de Investigación SJD.© Fundación ”la Caixa”

«Las redes sociales preocupan mucho en relación con los problemas de salud mental. Aun así, en nuestro estudio no vemos que haya una relación directa entre su uso y el malestar emocional, sino que su uso refuerza ese sentimiento», apunta Regina Vila, una de las investigadoras principales, aunque la psicóloga precisa: «Una vez que está presente el malestar, el hecho de usar las redes sociales de forma problemática puede conllevar su aumento».

Según las investigadoras, para reducir el riesgo de conductas suicidas es clave reforzar el apoyo social, la resiliencia y el uso saludable de las redes sociales en la escuela, en casa y en la comunidad. «Lo que más nos ha sorprendido en las entrevistas es que la gran mayoría de las personas no ha pedido ayuda, incluso gente que ha realizado algún intento no lo ha comentado, y esto es muy relevante», concluye Regina Vila Badia, investigadora del Parc Sanitari Sant Joan de Déu y del Institut de Recerca SJD. Por eso es tan importante que aprendamos a preguntarles para poder ayudarlas y acompañarlas mejor.

Última actualización: 08 enero 2026 | 15:05