La Tierra fotografiada por un satélite meteorológico de la serie Meteosat –2, el 23 de marzo de 2022.
La Tierra fotografiada por un satélite meteorológico de la serie Meteosat –2, el 23 de marzo de 2022.© EUMETSAT / ESA

Un viaje por los interconectados sistemas de la Tierra

Girona

07.10.26

9 minutos de lectura
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La exposición Miradas orbitales. El planeta a vista de satélite, presentada en CaixaForum Girona, efectúa un recorrido por los diferentes sistemas de la Tierra sin olvidar la huella que la humanidad deja en ellos. 

Introducción

La muestra nos invita a descubrir la curiosidad innata de los seres humanos para comprender el mundo que nos rodea. Durante siglos hemos querido entenderlo a través de nuestros sentidos, pero el desarrollo tecnológico actual nos ha permitido ir mucho más allá y, gracias a los satélites, llevar a cabo observaciones precisas, detalladas y globales sobre el estado de nuestro planeta, como por ejemplo el seguimiento de los ecosistemas o el estudio de los patrones climáticos.

La muestra hace un recorrido desde los primeros instrumentos de observación hasta los satélites más actuales, como el MetOp-SG-A1, considerado el satélite meteorológico más avanzado en la actualidad, que fue lanzado al espacio en agosto de 2025 y está situado en órbita polar. 

En este punto, la exposición incluye, entre otros elementos, una maqueta a tamaño real del primer cohete de combustible líquido creado por el físico Robert Goddard, que se lanzó en 1926, hace ahora 100 años. A pesar de que este prototipo no se parece a un cohete moderno, fue el punto de partida de todos los que vinieron después. 

También se puede ver la primera fotografía de la Tierra, que fue tomada desde el espacio a una altitud de 105 km en 1946, 10 años antes de que el lanzamiento del satélite Sputnik 1 marcase el inicio de la era espacial. En ella se aprecia con claridad la curvatura del planeta. 

Gracias a una cesión de Open Cosmos, los visitantes también podrán ver una maqueta del Menut, el segundo nanosatélite lanzado por la Generalitat de Cataluña, que orbita a unos 500 km de la Tierra y tiene como misión la observación del planeta para mejorar la gestión del territorio y luchar contra los efectos de la crisis climática.

También destaca en este ámbito una interactive print, es decir, una proyección interactiva que responde al tacto y que permite descubrir capas ocultas de información e identificar, por ejemplo, los tipos de satélites existentes y sus aplicaciones. A su lado, otro interactivo explica de una manera gráfica y sorprendente cómo es el interior de un cohete ligero Vega-C de la ESA. 

Atmósfera

La observación de la atmósfera por medio de satélites permite monitorizar en tiempo real y a escala global los fenómenos y parámetros atmosféricos. Dado que los satélites no dependen de estaciones terrestres, ofrecen una cobertura general y continua, fundamental para poder elaborar pronósticos meteorológicos, estudiar el clima, vigilar el calentamiento global, prever fenómenos extremos, supervisar la capa de ozono y determinar la calidad del aire.

Las observaciones desde el espacio muestran que las actividades humanas afectan a la atmósfera, pero también que los conocimientos y las acciones conjuntas pueden impulsar cambios positivos para nuestro futuro. Un ejemplo de ello es la capa de ozono, el escudo protector del planeta Tierra contra la radiación ultravioleta del Sol, que está en proceso de recuperarse a lo largo de las próximas dos décadas gracias a la prohibición global de sustancias químicas nocivas usadas en aerosoles y refrigeradores. 

Este ámbito da a conocer la misión de los satélites Meteosat, situados en órbita geoestacionaria a 36.000 km de la Tierra, que permiten observar de forma simultánea todo un hemisferio del planeta y captar datos atmosféricos que facilitan la elaboración de previsiones meteorológicas, el seguimiento de tormentas y huracanes, y la detección de incendios o niebla.

Además, algunas imágenes de la muestra permiten conocer la estructura de la atmósfera. Es el caso de una fotografía tomada desde la Estación Espacial Internacional que ilustra dónde está el límite de la atmósfera, conocido oficialmente como línea de Kármán. Se considera que esta línea, situada a 100 km de altura, es la «frontera» con el espacio exterior. La exposición aclara también que, oficialmente, solo son astronautas los tripulantes de misiones que superan esa línea y que el turismo espacial actual solo efectúa vuelos suborbitales, es decir, que no entran en órbita alrededor de la Tierra. 

Estos conceptos van acompañados de una escenografía que rinde homenaje a los astronautas y que recoge citas suyas sobre el efecto perspectiva (overview effect), un fenómeno que muchos astronautas han experimentado y descrito.

 Se trata de un sentimiento de protección urgente, de profunda conexión con la humanidad y de cambio de perspectiva que se experimenta al ver la Tierra desde el espacio. 

La exposición recoge las palabras, entre otros, de Yuri Gagarin —el primer ser humano que viajó al espacio exterior— y de tripulantes de la misión Artemis II, como Christina Koch —que en 2026 ha realizado el primer vuelo tripulado más allá de la órbita terrestre baja desde 1972. 

Yuri Gagarin: «Orbitando la Tierra en la nave espacial vi lo bonito que es nuestro planeta. ¡Pueblos del mundo, debemos proteger y aumentar esta belleza, no destruirla!». 
Christina Koch: «Planeta Tierra, sois una tripulación».

También aparece en la exposición la española candidata a astronauta Sara García, que viajará al espacio próximamente. 

Sara García: «Os animo a que crezcáis día a día porque, de esa forma, ni siquiera el cielo es el límite».

Hidrosfera y criosfera

La observación desde la órbita de la hidrosfera y la criosfera, es decir, del agua y el hielo terrestres, nos permite vigilar el ciclo del agua en tiempo real y a escala planetaria. Los satélites rastrean el vapor de agua de la atmósfera, la evolución de las nubes y los patrones de precipitación, así como los cambios estacionales y los que experimentan las masas de hielo a largo plazo. Además, ayudan a predecir inundaciones y sequías, y a anticiparse a fenómenos extremos como El Niño, La Niña o las gotas frías (danas).

En este punto destaca una imagen lenticular de gran formato —con fotografías originales de Emili Vilamala— en la que se puede contemplar el paisaje del pantano de Sau antes y después de un evento meteorológico como fue la sequía de 2021 a 2024, la más grave en Cataluña desde que se tienen registros según el Servicio Meteorológico de Cataluña (Meteocat). 

La pérdida de las masas de hielo a causa del calentamiento global, que modifica el nivel del mar y las corrientes oceánicas, esenciales en la redistribución del calor a escala global, también tiene un espacio relevante en la exposición, donde se puede ver de manera gráfica, por medio de varios interactivos multimedia, esa disminución que altera el equilibrio del planeta. 

Con estos recursos se muestran casos muy extremos, como la alarmante recesión del glaciar del Aneto, el pico más alto de los Pirineos. Este glaciar, el más grande de España, ha perdido grosor, se está fragmentando y ha quedado reducido a 30 hectáreas, como documentaron a finales de 2025 científicos del CSIC. 

Este ámbito también muestra una maqueta muy ilustrativa sobre la cantidad de agua que hay en la Tierra. A pesar de que un 71 % de la superficie terrestre está cubierta por los océanos, hecho que ha permitido la vida y la existencia de una biosfera, solo el 2,5 % del agua del planeta es dulce y, de esta, menos de un 1 % corresponde a agua dulce superficial, disponible para el consumo humano y para los ecosistemas. 

Biosfera

La biosfera es el conjunto formado por los seres vivos —desde pequeños microbios hasta plantas y animales— y el entorno en el que habitan. Su observación mediante satélites y otras tecnologías avanzadas de teledetección permite evaluar la salud global del planeta y detectar variaciones ambientales a gran escala que resultan invisibles desde la superficie terrestre.

Desde el espacio podemos observar, por ejemplo, la selva amazónica o la Gran Barrera de Coral australiana, la estructura de organismos vivos más grande del mundo, de la que la exposición ofrece una imagen en gran formato.

Para conseguir el objetivo de concienciar sobre todo lo que podemos perder si no cuidamos la Tierra, este ámbito cuenta con un muro que combina audiovisuales con piezas reales procedentes de la colección del Museo de la Ciencia CosmoCaixa (mariposas, hongos, escarabajos, semillas y fósiles) para poner de relieve la belleza de la biodiversidad de nuestro planeta.

Geosfera

La geosfera es la parte sólida de la Tierra, constituida por rocas, tierra y placas tectónicas. Su configuración se ve determinada por fuerzas que continuamente transforman el planeta, como demuestran los terremotos, los volcanes y los movimientos del terreno. 

La observación de la geosfera mediante satélites nos permite cartografiar los campos gravitatorio y magnético, así como monitorizar cambios en el estado de los volcanes y de los desiertos, además de las inundaciones, los incendios y las variaciones en el relieve de la costa. 

Preside este ámbito una imagen satelital de la erupción en la isla de La Palma, en 2021, del volcán Cumbre Vieja, cuya evolución se pudo seguir gracias a los satélites. Sus datos ayudaron a gestionar la emergencia, a mejorar la salud pública y a entender el impacto medioambiental de la erupción. 

Los visitantes podrán conocer mejor este sistema terrestre gracias a una vitrina interactiva que contiene rocas y minerales de la colección de CosmoCaixa que se pueden tocar. Al hacerlo aparece información relacionada con estos materiales tan abundantes en la Tierra. 

Un meteorito de hierro y níquel ilustra lo que podríamos encontrar en el núcleo de la Tierra; una bomba volcánica del Teneguía, que entró en erupción en La Palma en 1971, caracteriza el manto superior de nuestro planeta; el basalto representa la corteza oceánica, y el granito, el gneis, el cuarzo y la rosa del desierto muestran la gran diversidad de la corteza continental. 

Epílogo

Al final de la exposición, los visitantes encontrarán un ámbito de reflexión con una semiesfera interactiva que representa la Tierra. Sobre su superficie se proyectan varios datos del German Aerospace Center (DLR) sobre la temperatura del mar y su subida de nivel, sobre las anomalías de temperatura y sobre las zonas donde se concentra la población mundial.

Además, la exposición incide en el papel positivo que podemos tener los seres humanos sobre el planeta, a través de un espacio en el que se dan a conocer proyectos de ciencia ciudadana, es decir, investigaciones en las que participan ciudadanos anónimos que contribuyen a recoger datos, analizarlos o difundirlos, y ayudan así a los investigadores a generar conocimiento sobre los diferentes ecosistemas. 

En la muestra se presentan ejemplos locales de destacados proyectos de ciencia ciudadana, como por ejemplo la plataforma Mosquito Alert, a la que cualquier persona puede enviar fotografías de mosquitos y de sus lugares de cría para contribuir al estudio y la vigilancia de mosquitos invasores que pueden transmitir enfermedades. 

También se presenta el Proyecto Ríos, de la Associació Hábitats, que ofrece formación metodológica, herramientas básicas y apoyo a los participantes, los cuales recogen datos sobre el estado de los ríos.

Así mismo, se incluyen proyectos internacionales, como el del geoparque Katla de Islandia, el primer geoparque global de la UNESCO, donde estudiantes y visitantes monitorizan los glaciares, cartografían el hielo que los conforma y registran sus cambios, además de llevar el control de la transformación de la línea de costa.

Última actualización: 07 octubre 2026 | 11:43