
La contaminación del aire durante el embarazo se asocia con un menor rendimiento cognitivo en la primera infancia
27.01.26
4 minuts de lecturaAunque la etapa prenatal es un periodo crítico para el desarrollo cerebral, muy pocos estudios se han centrado en los efectos de la exposición a la contaminación del aire durante el embarazo en la cognición infantil. Un nuevo estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por la Fundación ”la Caixa”, en colaboración con la Universidad de Barcelona (UB), revela que la exposición prenatal a la contaminación se asocia con un menor rendimiento cognitivo en los recién nacidos. Estos hallazgos subrayan la importancia de reducir la exposición a la contaminación del aire, particularmente durante el embarazo, para proteger el neurodesarrollo.
El estudio, publicado en Environmental Pollution, incluyó datos de 168 parejas madre-hijo participantes en el proyecto BiSC (Barcelona Life Study Cohort), realizado en Barcelona entre 2018 y 2023. La exposición total al dióxido de nitrógeno (NO2), carbono negro (BC), material particulado (PM2.5) y el contenido de cobre (Cu) y hierro (Fe) en PM2.5 durante el embarazo se evaluó utilizando modelos avanzados que combinaron estimaciones de contaminación con información de tiempo-actividad en hogares, lugares de trabajo y desplazamientos.
Un método novedoso para evaluar el desarrollo cognitivo
El desarrollo cognitivo se evaluó mediante una prueba de seguimiento ocular, una técnica no invasiva que permite analizar cómo los lactantes procesan la información visual. Participaron un total de 180 bebés a los 6 meses de edad, de los cuales 75 fueron reevaluados a los 18 meses. Durante la prueba, los bebés se familiarizaban primero con una imagen y posteriormente se les presentaban simultáneamente dos imágenes: una conocida y una nueva. El sistema registraba el tiempo de mirada a cada una. Mirar más tiempo la imagen nueva, lo que se conoce como “preferencia por la novedad”, indica que el bebé reconoce la imagen familiar y presenta una mejor memoria de reconocimiento.
«Este es el primer estudio que examina la relación entre la exposición prenatal a la contaminación del aire y el neurodesarrollo infantil utilizando técnicas de seguimiento ocular. Este enfoque permite obtener una medida objetiva y directa, sin depender de cuestionarios ni de la interpretación de adultos, lo que lo convierte en una herramienta adecuada para evaluar el desarrollo cognitivo en los primeros meses de vida», afirma Carmen Peuters, investigadora de ISGlobal y primera autora del estudio.
La exposición a la contaminación reduce el rendimiento cognitivo
El análisis reveló que una mayor exposición prenatal a contaminantes atmosféricos se traduce en una menor preferencia por la novedad en las tareas de memoria visual, lo que indica un menor rendimiento cognitivo en los recién nacidos. Las asociaciones más fuertes se observaron para el carbono negro, las PM2.5 y el contenido de cobre en las PM2.5. Para todos los contaminantes, las asociaciones fueron más intensas en los niños que en las niñas, lo que sugiere una posible vulnerabilidad específica según el sexo.
«Varios mecanismos biológicos pueden explicar cómo la exposición prenatal a la contaminación del aire afecta al neurodesarrollo. Los contaminantes pueden atravesar la barrera placentaria, desencadenando inflamación sistémica y estrés oxidativo en el feto, lo que puede interferir con el desarrollo cerebral», señala Jordi Sunyer, coordinador del proyecto BiSC y autor sénior del estudio.
Implicaciones para la salud pública
Estos hallazgos se suman a la creciente evidencia de que la contaminación del aire no solo perjudica la salud pulmonar y cardiovascular, sino que también afecta al neurodesarrollo. En este sentido, un estudio previo del mismo equipo mostró que la exposición prenatal a la contaminación se asocia con cambios en las estructuras cerebrales fetales.
«Nuestros resultados indican que el periodo prenatal representa una ventana crítica de vulnerabilidad frente a las exposiciones ambientales y refuerzan la necesidad de políticas ambientales más estrictas y de medidas específicas para proteger la salud de las mujeres embarazadas y de la infancia», subraya Joan Birulés, investigador de la Universidad de Barcelona y uno de los autores del estudio.
Referencia
Peuters, C., Birulés, J., Galmés, T., Basagaña, X., Dominguez, A., Foraster, M., Gomez-Herrera, L., Gómez-Roig, M. D., Llurba, E., Rivas, I., Sánchez-Galán, J., Bosch, L., Gascon, M., Dadvand, P., & Sunyer, J. Prenatal exposure to air pollution and infant cognitive development using an eye-tracking visual paired-comparison task. Environmental Pollution, 2025. Doi: 10.1016/j.envpol.2025.127496


