Rembrandt, Autorretrato apoyado sobre un pretil, 1639.
Rembrandt, Autorretrato apoyado sobre un pretil, 1639.© The Trustees of the British Museum

CaixaForum València reivindica a Rembrandt como grabador en una exposición con el British Museum

Valencia

01.10.26

11 minutos de lectura

CaixaForum València inaugura Rembrandt. Un mundo en grabados, exposición organizada en colaboración con el British Museum que redescubre a Rembrandt van Rijn (1606-1669) a través de su faceta como grabador y dibujante. Una amplia selección de grabados de todas las etapas de su trayectoria y una selección de dibujos permiten entrar en su proceso creativo y descubrir cómo convirtió la línea, la luz y la sombra en una forma de observar y narrar el mundo.

El director de CaixaForum Valencia, Álvaro Borrás, y la conservadora adjunta de Grabados y Dibujos Holandeses, Flamencos y Alemanes (1400-1880) del British Museum, Olenka Horbatsch, han presentado hoy Rembrandt. Un mundo en grabados, muestra que pone el foco en una de las facetas menos conocidas del maestro holandés: la de grabador y dibujante, disciplinas en las que desarrolló una gran creatividad técnica y una notable capacidad narrativa.

Se trata de la undécima colaboración de la Fundación ”laCaixa” con el British Museum, fruto de la alianza estratégica que mantienen ambas instituciones y que ha permitido presentar al público de nuestro país una gran variedad de exposiciones: Los pilares de Europa. La Edad Media en el British Museum, sobre el arte y la cultura medievales; ¡Agón! La competición en la Antigua Grecia; Faraón. Rey de Egipto; Lujo. De los asirios a Alejandro Magno; El sueño americano. Del pop a la actualidad; La imagen humana: arte, identidades y simbolismo; Momias de Egipto. Redescubriendo seis vidas; Veneradas y temidas. El poder femenino en el arte y las creencias; Voces del Pacífico. Innovación y tradición, y Soy Asurbanipal, rey del mundo, rey de Asiria.

Considerado uno de los artistas más grandes e innovadores de la Europa del siglo XVII, Rembrandt es universalmente célebre como pintor, pero fue también un grabador y dibujante excepcional, dotado de una capacidad única para plasmar el mundo que lo rodeaba con una mirada íntima y expresiva.

Rembrandt. Un mundo en grabados reúne un total de 75 obras, entre las cuales figuran 68 grabados, una plancha de cobre y 6 dibujos. Se trata principalmente de estampas, junto con una selección especial y reducida de dibujos, obras todas procedentes de la extraordinaria colección del museo londinense. 

Seis ámbitos para redescubrir a Rembrandt

Rembrandt. Un mundo en grabados presenta una colección excepcional de estampas y una cuidada selección de dibujos que ofrecen una visión única del proceso artístico del maestro holandés. Además de entender mejor la manera en la que Rembrandt observaba el mundo, la muestra revela sus métodos de trabajo y su habilidad técnica en el uso del grabado.

Por este motivo, el recorrido se inicia con un espacio introductorio que incluye una vitrina con una matriz de cobre grabada y diversas herramientas, objetos que anticipan a los visitantes el ingenio técnico y creativo del artista. Además del espacio introductorio, la muestra está organizada en seis ámbitos distintos:

  1. Autorretratos
  2.   Retratos
  3. Las mujeres de Rembrandt
  4.  Dibujo al natural
  5. Paisaje y naturaleza
  6. Relatos de la Biblia
Rembrandt, Autorretrato dibujando junto a una ventana, 1648.
Rembrandt, Autorretrato dibujando junto a una ventana, 1648.© The Trustees of the British Museum

1. Autorretratos

Rembrandt fue el primer artista en producir un extenso conjunto de autorretratos grabados a lo largo de su vida, realizados en distintos periodos y con estados de ánimo y atuendos muy diversos.

Inicialmente, el artista no concibió estas estampas para hacer grandes tiradas comerciales, sino como ejercicios de taller y pruebas técnicas que después pulía para eliminar rugosidades, restos de tinta o arañazos de la plancha. Sus autorretratos más tardíos revelan una complejidad artística creciente y el pleno dominio de la técnica del grabado.

Estas imágenes íntimas fueron un aspecto importante de su experimentación creativa que le permitió moldear y proyectar su imagen pública a lo largo del tiempo. Consideradas entre sus obras más personales, sitúan al visitante cara a cara con Rembrandt y permiten intuir sus ambiciones sociales y artísticas.

Este ámbito reúne desde el detallista Autorretrato apoyado sobre un pretil (1639), en el que el artista se representa a la manera de un cortesano renacentista, hasta el posterior Autorretrato dibujando junto a una ventana (1648), donde se muestra a sí mismo grabando su propia efigie sobre una plancha de cobre.

2. Retratos

En el siglo XVII, los grabados de retrato se ajustaban a convenciones muy establecidas: la persona aparecía representada dentro de un marco, con un texto en la parte inferior. Rembrandt rompió con esa tradición y, más allá del parecido físico, en sus retratos logró evocar la personalidad de cada modelo a través de posturas dinámicas, ropajes y escenarios elaborados.

El artista no retrató a la realeza ni a la aristocracia, sino a sacerdotes, comerciantes, médicos y recaudadores de impuestos a quienes conocía personalmente y que compartían su visión innovadora del retrato. La diversidad de su clientela ofrece, por lo tanto, un fresco representativo de una parte de la Ámsterdam de su tiempo.

Uno de los retratos más atmosféricos del recorrido —al que se dedica una de las mesas de mediación— representa a su mecenas, el coleccionista Jan Six, leyendo junto a una ventana. En esta y otras obras de Rembrandt se sugiere una estrecha relación de amistad entre el artista y el personaje retratado.

3. Las mujeres de Rembrandt

Como era habitual en la época, Rembrandt tenía el taller en su propia casa y dibujó a las mujeres de su entorno más cercano, tanto en sesiones de posado formales como en escenas domésticas espontáneas. Estas representaciones ofrecen una ventana privilegiada a su vida personal.

En 1634 se casó con Saskia van Uylenburgh, que aparece con frecuencia en su obra, tanto en retratos directos como encarnando a personajes de historias bíblicas y clásicas. Sin embargo, falleció prematuramente en 1642. Tras su muerte, Rembrandt contrató a Geertje Dircx como niñera de su hijo Titus y, en 1650, la que sería su nueva criada, Hendrickje Stoffels, se convirtió en compañera del artista hasta su muerte. Aunque no siempre hay evidencia documental de ello, se cree que estas dos mujeres también aparecen de manera repetida en los dibujos y otras obras del maestro holandés.

Rembrandt, Mujer semidesnuda sentada junto a una estufa, 1658.
Rembrandt, Mujer semidesnuda sentada junto a una estufa, 1658.© The Trustees of the British Museum

4.   Dibujo al natural

Observador atento de la vida cotidiana, Rembrandt se inspiró tanto en el espacio doméstico como en las ajetreadas calles de Ámsterdam. Dibujaba a sus modelos en su taller o en casa, capturando el movimiento en bocetos rápidos a pluma y tinta, y recreando la luz mediante lavados de gran sensibilidad.

Sus aguafuertes de la década de 1630 actuaban como «hojas de estudios» espontáneos dibujados directamente sobre la plancha, lo que dio lugar a estampas con aspecto de dibujo. A partir de la década de 1640, cuando empezó a admitir alumnos en su taller, organizó sesiones de dibujo del natural como parte fundamental de su enseñanza y animaba a sus discípulos a trabajar siguiendo su mismo estilo.

5.    Paisaje y naturaleza

Como otros artistas del norte de Europa que lo precedieron, Rembrandt se inspiró en los paisajes de su tierra: casas de campo con tejado de paja, molinos de viento y el curso del río Ámstel a su paso por Ámsterdam pueblan sus grabados y dibujos. Muchos de ellos los realizó durante largos paseos por las afueras de la ciudad, lugares que hoy todavía es posible identificar.

El recorrido por la exposición permite apreciar su evolución en este género, desde estampas de gran detallismo y precisión técnica hasta obras de su última etapa, resueltas con gestos mucho más rápidos, sueltos y cercanos al dibujo. Con esta temática, el artista intentaba crear atmósferas mediante efectos de luz en blanco y negro. Junto a vistas reales, tomadas directamente del natural, la sección incluye también paisajes inventados, cuidadosamente compuestos en el estudio.

Rembrandt, Los tres árboles, 1643.
Rembrandt, Los tres árboles, 1643.© The Trustees of the British Museum
Rembrandt, Las tres cruces, 1653.
Rembrandt, Las tres cruces, 1653.© The Trustees of the British Museum
Rembrandt, «Adam i Eva», 1638.
Rembrandt, Adán y Eva, 1638.© The Trustees of the British Museum

6.   Relatos de la Biblia

La Biblia fue una fuente de inspiración constante para Rembrandt, y algunas de sus obras más notables ilustran episodios del Antiguo y el Nuevo Testamento.

El artista aprovechó su dominio del aguafuerte para crear efectos de luz dramáticos y cargar de significado simbólico la luminosidad de sus escenas religiosas. También incorporó gestos y emociones tomados de la vida cotidiana a los relatos bíblicos para ofrecer una lectura contemporánea de historias muy conocidas.

En sus grabados religiosos se puede identificar un recorrido estilístico que va de la dramatización a una introspección cada vez más honda. Las estampas de la década de 1640 destacan por su extraordinaria capacidad narrativa y por un uso brillante de luces y sombras, mientras que en la década de 1650, ya al final de su vida, sus grabados sobre la Pasión de Cristo son más oscuros y técnicamente complejos.

Este último ámbito de la exposición culmina en un espacio final, cerrado con cortinas de terciopelo, que acoge dos parejas de grabados de temática bíblica en una atmósfera más recogida. Se trata de dos de sus obras cumbre y sendas variaciones: Cristo presentado ante el pueblo (1655) y Las tres cruces (1653), ejecutadas mediante la técnica de la punta seca, que el artista imprime con un negro aterciopelado y que representa la culminación de Rembrandt como grabador.

Proyecto de mediación y accesibilidad: Rembrandt. Un mundo en relieve

El gran número de obras que reúne la exposición y la voluntad de acercar la técnica del grabado a públicos diversos son el punto de partida del proyecto de mediación Rembrandt. Un mundo en relieve, planteado en distintas capas. Destaca la distribución de tres mesas por el recorrido de la muestra que permiten experimentar algunos de los recursos expresivos de Rembrandt con la vista y el tacto. Estas tres actividades acercarán a todos los públicos estas técnicas experimentando con la vista y el tacto.

El grabado comienza con una plancha de cobre que se cubre con un barniz resistente al ácido. La propuesta de mediación invita a explorar el proceso de estampación de un aguafuerte para conocer mediante el tacto algunos de sus recursos expresivos, como las tramas que se obtienen al rallar el barniz para exponer el cobre que hay debajo o la posibilidad de pulir la plancha para modificar la imagen obtenida.

Aunque las mesas táctiles se concibieron especialmente para el público con discapacidad visual, este proyecto de mediación está pensado para que resulte atractivo para el conjunto de los visitantes, de modo que la propuesta de mediación es verdaderamente accesible para todos los públicos.

En la primera de las mesas, titulada «El control de la luz», se explica cómo trabajaba Rembrandt con la iluminación para organizar sus escenas. Usando el Retrato de Jan Six (1647) como ejemplo, el visitante recompone la imagen de este coleccionista de arte situando piezas más lisas para las zonas claras y otras más rugosas y densas para las oscuras. Mediante este proceso se descubre que Rembrandt iluminó algunos objetos más que otros para revelar cuáles eran los intereses personales de este rico comerciante de Ámsterdam.

La segunda mesa, «La libertad del trazo», se centra en el paisaje Los tres árboles (1643) y muestra cómo retrató Rembrandt una tormenta que se aproxima usando líneas distintas para cada elemento: la lluvia, el agua quieta de un estanque, las nubes o las hojas de los árboles. Dotaba así la escena de un carácter dramático. La propuesta invita a los visitantes a recomponer el grabado y reflexionar sobre lo que expresa cada fragmento y su trama.

La última mesa, «Variaciones de estado», se basa en Jesús presentado ante el pueblo (1655) para explicar el concepto de estado en el grabado, que consiste en la posibilidad de corregir errores en las planchas puliéndolas de nuevo, lo que también permite incluir o eliminar personajes y otros elementos en la escena. A modo de juego de las siete diferencias, esta mesa propone comparar dos versiones de la misma estampa en las que Rembrandt suprimió un grupo de personajes y modificó la fachada del templo, y reflexionar sobre cómo transforman esos cambios la interpretación de la obra.

Creación de audiovisuales, infografía y audioguía

Además de las tres mesas de mediación, la muestra cuenta con otros recursos que enriquecen la experiencia de los visitantes, entre los que se incluyen cuatro audiovisuales producidos por el British Museum. Los vídeos, dos de ellos de nueva creación, se centran en la figura de Rembrandt, el proceso de creación de un grabado desde el punto de vista técnico y el contenido de algunas de las obras destacadas de la exposición.

Además de los textos introductorios de las secciones, todas las cartelas de la muestra incorporan un comentario para facilitar la interpretación de las obras. La exposición cuenta también con una infografía de nueva creación dedicada al Cristo curando a los enfermos o La estampa de los cien florines (1648), una de las piezas más icónicas de Rembrandt, que representa la figura de Jesús en el centro rodeada de numerosos personajes. Este recurso ofrece una descripción de las diferentes partes que componen la obra y desvela progresivamente el complejo contenido iconográfico de la estampa, lo que ayuda a su lectura y aporta dinamismo a la exposición.

Junto a estos recursos, los visitantes que lo deseen podrán solicitar una audioguía que se aleja del formato clásico. Además de explicar el contenido de los grabados, en ella se abordan temas que relacionan la obra del maestro holandés con la actualidad. De este modo, los autorretratos del artista se comparan, salvando las distancias, con la cultura contemporánea del selfi. De la misma manera, su forma de representar a las mujeres de su entorno dialoga con interpretaciones de la realidad contemporánea.

Última actualización: 01 octubre 2026 | 11:07