La mitad de los españoles pobres dejan de serlo mediante las prestaciones sociales. Estudio Social N.35

Madrid

07.11.12

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 La reducción de la pobreza por las transferencias sociales es del 51,7 %, frente al 70 % en Francia o al 66% en Dinamarca. Además, en España el efecto es más a corto plazo y es el país con un mayor porcentaje de personas atrapadas en situaciones de pobreza al cabo de dos años (54,6 %).

El número de personas en riesgo de pobreza en España ha aumentado en 1,4 millones desde 2007, un incremento mayor que el del resto de la Unión. Además, España ha experimentado el crecimiento más importante de pobreza severa, llegando al 5,2 % de la población en 2010, el doble que en el resto de los países.

Afecta sobre todo a los jóvenes (7,1%), a los parados (9,9%), a las parejas con hijos (6,5%) y a los que tienen menos formación.

Debido al aumento de la pobreza severa, España se posiciona en tercer lugar en la UE-27 en cuanto al nivel de desigualdad. La diferencia de ingresos entre el 10 % más rico y el 10 % más pobre ha aumentado el 16,7 % desde 2007.

Los jóvenes son los que más sufren la crisis. El 52,8 % de jóvenes entre 18 y 34 años conviven con sus padres, frente al 17,7 % de Dinamarca, el 34 % de Francia y el 39 % del Reino Unido. Además, uno de cada cuatro entre 20 y 30 años ni estudia ni trabaja.

Una diferencia sustancial con otros países europeos es que se ha destruido mucho más empleo (el 11 % entre 2007 y 2011), con una evolución similar en el PIB. El 7,6 % de los hogares tienen todos sus miembros activos en paro, el doble que en los demás países analizados.

En uno de cada cinco hogares con todos sus miembros desempleados vive alguna persona mayor de 65 años. Su número se ha triplicado desde 2008, representando 300.000 familias para las que la pensión es un recurso de supervivencia.