Centrales térmicas en una zona residencial de una ciudad alemana.
Centrales térmicas en una zona residencial de una ciudad alemana.© Shutterstock / Chris Hoff

Un estudio analiza qué subtipos de cáncer de pulmón se asocian a distintos contaminantes del aire

Barcelona

21.01.26

4 minuts de lectura
Recursos disponibles

Un estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por la Fundación ”la Caixa”, en colaboración con la American Cancer Society (ACS), analiza la relación entre distintos contaminantes atmosféricos y los principales subtipos de cáncer de pulmón. Los resultados han sido publicados en Environmental Pollution.

El cáncer de pulmón se clasifica principalmente en dos grandes tipos. El más común es el cáncer de pulmón no microcítico, que incluye el adenocarcinoma, el carcinoma escamoso y el carcinoma de células grandes. Estos subtipos se diferencian por el tipo de células afectadas y por su localización dentro del pulmón, y representan la mayoría de los diagnósticos. El segundo gran tipo es el cáncer de pulmón microcítico, menos frecuente pero más agresivo, que tiene una fuerte relación con el tabaquismo.

Numerosos estudios han apuntado a la contaminación del aire exterior, especialmente la exposición a partículas finas en suspensión (PM2,5), como un carcinógeno para el cáncer de pulmón —es decir, un agente capaz de causar este cáncer. Sin embargo, no se conoce del todo cómo influye en la incidencia de los distintos subtipos del cáncer, ni si afecta a cómo éste evoluciona después del diagnóstico. En concreto, se han realizado pocos estudios sobre el impacto de la contaminación atmosférica en la supervivencia al cáncer de pulmón, y este estudio aporta información valiosa en este ámbito.

Un seguimiento de hasta 25 años

Se incluyeron en el estudio más de 122.000 personas de la cohorte estadounidense Cancer Prevention Study-II (CPS-II), de la American Cancer Society, a partir de 1992. Los y las participantes actualizaron cada dos años sus datos personales y diagnósticos de cáncer hasta 2017. Para cada participante se estimó su exposición anual a distintos contaminantes: partículas finas PM2,5, PM10, ozono (O3), dióxido de azufre (SO2), dióxido de nitrógeno (NO2) y monóxido de carbono (CO). El análisis tuvo en cuenta la variación de la exposición a lo largo del tiempo y ajustó los resultados por múltiples factores individuales, incluido un historial de tabaquismo. Entre 1992 y 2017, se detectaron 4.282 casos de cáncer de pulmón en esta cohorte.

«Utilizamos datos nacionales de calidad del aire combinados con información satelital y del uso del suelo», explica Ryan Diver, investigador en ISGlobal y primer autor del estudio. «Así, pudimos relacionar la exposición a la contaminación con el riesgo de desarrollar diferentes subtipos de cáncer de pulmón, además de la supervivencia tras el diagnóstico en subgrupos específicos de pacientes».

Diferentes contaminantes, diferentes subtipos de cáncer de pulmón

El estudio confirmó que la exposición a partículas finas (PM2,5) aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón, y que este efecto se observa de forma similar en todos los subtipos histológicos, incluidos el adenocarcinoma, el carcinoma de células escamosas y el carcinoma de células grandes.

El análisis reveló además asociaciones relevantes con varios contaminantes gaseosos —en particular NO2, O3 y SO2— sobre todo en el cáncer de pulmón no microcítico. Dentro de este grupo, el dióxido de nitrógeno (NO2) mostró una relación más fuerte con el adenocarcinoma, el subtipo más frecuente de cáncer de pulmón, mientras que el ozono (O3) se vinculó con mayor riesgo de carcinoma de células grandes. En cambio, no se encontraron asociaciones consistentes entre los contaminantes gaseosos analizados y el carcinoma microcítico, uno de los subtipos más fuertemente vinculados al tabaquismo.

Menor supervivencia, pero solo en algunos grupos de pacientes

En cuanto a la supervivencia tras el diagnóstico, no se observaron asociaciones claras en el conjunto de los pacientes. Sin embargo, en quienes presentaban enfermedad en estadios tempranos, el SO2 se relacionó con una supervivencia menor.

«Hemos observado que la contaminación atmosférica no está relacionada con todos los tipos de cáncer de pulmón de la misma manera», explica Michelle C. Turner, investigadora de ISGlobal y autora principal del artículo. «Nuestros resultados refuerzan la importancia de integrar la calidad del aire local en los planes de atención sanitaria, evaluando la exposición ambiental de cada paciente para identificar riesgos adicionales», concluye Turner.

Referencia

Diver, W. R., Teras, L. R., Deubler, E. L., Flanders, W. D., Wang, Y., Liang, D., Patel, A. V., & Turner, M. C. (2025). Association of ambient air pollutants with risk of lung cancer subtypes and survival after diagnosis. Environmental Pollution (Barking, Essex: 1987), 390(127456), 127456. https://doi.org/10.1016/j.envpol.2025.127456