Un estudio analiza la relación entre la historia reproductiva y las fases preclínicas del Alzheimer
23.06.26
6 minutos de lecturaA diferencia de investigaciones previas, el trabajo liderado por el centro BBRC explora la interacción entre la gestación y la trayectoria cognitiva junto a los biomarcadores tempranos de la enfermedad. El estudio aporta evidencia preliminar de que, solo en mujeres que ya presentan una elevada acumulación cerebral de proteína β-amiloide, el número de partos podría influir en el curso cognitivo. Las investigadoras destacan que los resultados no concluyen en ningún caso que el embarazo o tener hijos aumente el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.
El Alzheimer afecta de forma desproporcionada a las mujeres (dos de cada tres diagnósticos), lo que impulsa a la ciencia a investigar el impacto de variables exclusivamente femeninas en la enfermedad, como la historia reproductiva.
De hecho, el embarazo provoca profundos cambios hormonales, inmunitarios e incluso cerebrales, llegando a modificar el hipocampo, una región cerebral clave para la memoria y una de las primeras afectadas por el Alzheimer. Debido a esta elevada exigencia fisiológica, la gestación podría influir en los procesos de envejecimiento y contribuir a explicar parte de las diferencias entre hombres y mujeres en el desarrollo de la enfermedad.
En este contexto, el Barcelonaβeta Brain Research Center (BBRC), centro de investigación de la Fundación Pasqual Maragall, ha liderado un estudio que analiza la relación entre la historia reproductiva y diversos biomarcadores tempranos específicos de la enfermedad de Alzheimer en mujeres postmenopáusicas a lo largo del tiempo.
El trabajo, publicado en la revista Neurology, se ha realizado con datos de 254 mujeres participantes de la cohorte ALFA+, impulsada por la Fundación ”la Caixa”, y constituye una de las primeras investigaciones que estudian conjuntamente esta relación durante las fases preclínicas de la enfermedad. Esta cohorte sigue a personas voluntarias sin deterioro cognitivo, la mayoría de las cuales son descendientes de primer grado de una persona con Alzheimer. Se trata, por tanto, de una población enriquecida en factores de riesgo de la enfermedad.
A diferencia de trabajos previos, esta investigación no se limita a analizar la relación entre la historia reproductiva y la evolución cognitiva. También incorpora biomarcadores cruciales y esenciales del Alzheimer, como la acumulación cerebral de la β-amiloide y el volumen del hipocampo. Por un lado, la β-amiloide es una de las proteínas características de la enfermedad y puede comenzar a acumularse en el cerebro décadas antes de la aparición de los primeros síntomas. Por el otro, la disminución del volumen del hipocampo es uno de los marcadores estructurales más utilizados para evaluar su progresión. Por todo ello, las fases preclínicas constituyen una ventana especialmente valiosa para investigar qué factores o variables pueden influir en la trayectoria de los procesos biológicos asociados al Alzheimer.
La investigación sugiere que, únicamente en mujeres que presentaban una elevada acumulación cerebral de β-amiloide, el número de partos podría estar relacionado con la evolución de determinados marcadores cerebrales a lo largo del tiempo. Esta asociación no se observó en las participantes sin patología amiloide.
«Estos resultados no indican que tener hijos aumente el riesgo de desarrollar Alzheimer», explica Clara Gallay, estudiante de doctorado del BBRC y primera autora del estudio. «Lo que observamos es que el número de partos podría influir en cómo evolucionan determinados cambios cerebrales cuando la patología ya está presente, aunque todavía se necesita mucha más investigación para comprender los mecanismos implicados».
En conjunto, estos resultados sugieren que la historia reproductiva relacionada con la gestación podría interactuar con algunos cambios cerebrales que ocurren en las fases más tempranas del Alzheimer, lo que refuerza la importancia de incorporar factores específicos relacionados con las mujeres en la investigación sobre la prevención y la detección precoz de la enfermedad.
«Estos resultados son preliminares y requieren confirmación en cohortes más amplias», explica la Dra. Anna Brugulat, investigadora postdoctoral del BBRC y autora de correspondencia del estudio. «Para poder establecer causalidad, necesitamos más estudios, con un tamaño muestral mayor, mediciones hormonales directas y seguimientos más prolongados. Este es solo el primer paso, pero estamos convencidas de que comprender mejor el papel de los factores reproductivos en las fases más tempranas del Alzheimer es fundamental para avanzar hacia estrategias de prevención más personalizadas.»
Una línea de investigación pionera y prometedora
La importancia científica del estudio es significativa. Son pocas las investigaciones que han explorado la relación entre el número de partos y la función cognitiva, incluyendo biomarcadores específicos del Alzheimer; de hecho, según el conocimiento actual, solo dos investigaciones anteriores han abordado este tema desde ese enfoque.
El trabajo representa, además, la primera publicación de esta línea de investigación en el Barcelonaβeta Brain Research Center (BBRC) y marca el inicio de un programa de trabajo destinado a comprender mejor cómo la historia reproductiva y otras variables específicas del sexo femenino pueden influir en los procesos cerebrales durante las etapas iniciales de la enfermedad. Las hipótesis incluyen factores biológicos, como los cambios hormonales acumulados durante los embarazos, así como también aspectos sociales o de estilo de vida relacionados con la crianza.
Identificar las variables que influyen en la trayectoria cognitiva de las mujeres es clave para superar la brecha histórica de investigación en salud cerebral femenina. Lograrlo en las etapas iniciales del Alzheimer, cuando todavía existe oportunidad de intervenir, contribuirá de manera decisiva a optimizar el diagnóstico temprano y a consolidar una medicina más precisa y personalizada en el futuro.
Artículo de referencia:
El Alzheimer en cifras
Actualmente, en España se estima que el Alzheimer y otras demencias afectan entre 850.000 y 950.000 personas, cifra que se traduce en una de cada diez personas mayores de 65 años y un tercio de las mayores de 85 años. Estas patologías son una de las principales causas de mortalidad, discapacidad y dependencia. Si no se encuentra una cura efectiva y, con el aumento de la esperanza de vida, en el año 2050 el número de casos podría triplicarse en el mundo, superando el millón y medio de personas solo en España, un hecho que podría llegar a colapsar los sistemas sanitarios y asistenciales.
Sobre el Barcelonaβeta Brain Research Center y la Fundación Pasqual Maragall
El Barcelonaβeta Brain Research Center (BBRC) es el centro de investigación de la Fundación Pasqual Maragall dedicado a la prevención de la enfermedad de Alzheimer y al estudio de las funciones cognitivas afectadas en el envejecimiento sano y patológico. La investigación del BBRC se centra en la fase preclínica del Alzheimer, un período previo a la aparición de los primeros síntomas, cuando ya se producen cambios en el cerebro asociados a la enfermedad. El BBRC, impulsado por la Fundación ”la Caixa” desde su creación, cuenta con más de 150 profesionales dedicados a contribuir a la vanguardia de la investigación sobre el Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas.
La Fundación Pasqual Maragall es una entidad sin ánimo de lucro que nació en abril de 2008 como respuesta al compromiso adquirido por Pasqual Maragall, exalcalde de Barcelona y expresidente de la Generalitat de Catalunya, cuando anunció públicamente que le habían diagnosticado la enfermedad de Alzheimer. La misión de la Fundación es promover la investigación para prevenir el Alzheimer y contribuir a la transformación social, mejorando la calidad de vida de las personas afectadas y sus familias, y sensibilizando a la sociedad sobre la enfermedad.