
Apoyo institucional unitario para consolidar el BesArt: el museo al aire libre más grande del mundo
16.01.26
9 minutos de lecturaEl presidente de la Generalitat, Salvador Illa; la consellera de Interior, Núria Parlon; el director general de la Fundación ”la Caixa”, Josep Maria Coronas; el consejero delegado de Aigües de Barcelona, Felipe Campos; la alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet, Mireia González; la alcaldesa de Sant Adrià de Besòs, Filo Cañete; el concejal de Cultura y Patrimonio de Montcada i Reixac, Albert Carandell; la diputada adjunta del Área de Cultura de la Diputación de Barcelona, Aïda Llauradó, y el director del Consorci del Besòs, Ferran Falcó, han visitado este jueves el BesArt. The River Museum, el museo al aire libre más grande del mundo, en un acto de apoyo y reconocimiento de esta iniciativa.
El director del BesArt. The River Museum, David Hernández, así como el comisario del proyecto, Jordi Rubio, han recibido a la comitiva institucional acompañados del presidente del Reial Cercle Artístic de Barcelona, Josep Fèlix Bentz. Todos los representantes han apoyado a este museo de nueva generación único en el mundo que nació en 2023 y que ahora se consolida e inicia una nueva andadura con la previsión de ampliar la acción a las localidades vecinas de Sant Adrià de Besòs y Montcada i Reixac.
La participación de las personas y, en especial, de colectivos vulnerables en la creación, la contemplación y la experiencia, y el estímulo del talento joven, así como la colaboración institucional, son valores que el BesArt potencia y comparte con la Fundación ”la Caixa”, que, como novedad, entra a colaborar en este proyecto junto con Aigües de Barcelona. Tanto la Fundación ”la Caixa” como el BesArt ven la cultura como un motor de cambio y transformación social. Además, CaixaForum+, la plataforma gratuita de divulgación de cultura y ciencia que impulsa la Fundación ”la Caixa”, inaugurará muy pronto un canal especial dedicado al BesArt que incluirá píldoras documentales sobre el proceso creativo de los artistas que han dejado su impronta en el museo.

Colaboración publicoprivada
En el grupo inicial de impulsores del proyecto se encuentra David Hernández, presidente de la Asociación Mediterranean Street Art (AMSA), una entidad sin ánimo de lucro que se fundó en 2016 con la voluntad de promover el conocimiento y la divulgación del arte urbano mediterráneo a escala local e internacional. Con posterioridad se sumaron al proyecto el Reial Cercle Artístic de Barcelona y también el Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramenet a través del apoyo entusiasta de su entonces alcaldesa Núria Parlon y también de la alcaldesa actual, Mireia González.
Ambas ven en el BesArt una oportunidad para potenciar la ciudad con un gran proyecto de cultura y naturaleza, para fortalecer los vínculos con su entorno y para darla a conocer en todo el mundo. Recientemente también se han unido al proyecto la Diputación de Barcelona y el Ayuntamiento de Sant Adrià de Besòs. Ahora, con la entrada en esta iniciativa de la Fundación ”la Caixa” y de Aigües de Barcelona, el BesArt se convierte en un ejemplo de colaboración publicoprivada que aspira a aunar esfuerzos para dinamizar este entorno a través del arte urbano y los valores sociales y de sostenibilidad.
61 murales pintados en las paredes que miran hacia el futuro
En una primera fase, el museo presenta 61 murales pintados en las paredes: 16 murales en el lado East y 45 en el lado West. En ella han participado artistas locales e internacionales, y se ha invitado a intervenir a colegiales, jóvenes, personas mayores y colectivos en riesgo de exclusión social que dan voz al territorio. Un programa de becas, convocatorias abiertas y talleres colaborativos permite que los nuevos artistas accedan al museo.
En sus primeros dos años de funcionamiento, el BesArt se ha convertido en un emblema de regeneración urbana y cultural, un punto de encuentro del arte, la biodiversidad y la ciudadanía.
En la actualidad, el BesArt ocupa casi 1,4 kilómetros a ambos lados del río Besòs y, mirando hacia el futuro, se propone llegar a los 1,5 kilómetros a finales de 2026, a los 2,5 kilómetros a finales de 2027 y a los 5 kilómetros en el año 2030. Esto representará contar con 250 murales y con más de 20.000 m² de creación artística.
Un museo de nueva generación
El museo BesArt pone los muros del río Besòs en el centro de un gran proyecto artístico, social, humanístico, urbano y medioambiental. Toma como referencia otras grandes obras de infraestructura urbana intervenidas por artistas, como por ejemplo Wynwood Walls, en Miami, o el Muro de Berlín, convertido en la East Side Gallery, para dar un paso más y llegar a constituir un museo de nueva generación: sin techo, vitrinas o taquilla, y con una línea curatorial y un foco social e inclusivo en diálogo con la naturaleza gracias a un enclave privilegiado en el seno del Parque Fluvial del Besòs. «Con el epicentro de los muros del Besòs queremos crear una gran oleada de arte urbano que se extienda por el entorno y que invite a pisar y respirar este museo para acercar la cultura a todo el mundo», destacan los impulsores del proyecto.
Las paredes del BesArt engloban actualmente una nómina de artistas destacados del arte urbano de la talla de Aryz (Octavi Serra Arrizabalaga), Sixe Paredes, Mina Hamada,Franco Fasoli y Frank Trepax (Francesc Punsola Izard), pionero del grafiti urbano de los años ochenta. Todos ellos son nombres indiscutibles de referencia y quieren aportar un mensaje y dejar un legado con su obra. El objetivo es ampliar esta lista de artistas en los próximos meses y años con una vocación de transformación del espacio y de sus participantes.

Cobi asoma la cabeza
Recientemente, el padre de la mascota olímpica de Barcelona’92, Javier Mariscal, ha elaborado un Cobi de gran formato en una de las paredes del BesArt, desde donde asoma la cabeza para observar, treinta años después de su creación y desde la lejanía, la nueva Barcelona, que crece más allá de sus fronteras y se amplía hacia el área metropolitana.
El comisario del proyecto, Jordi Rubio, destaca la búsqueda de una diversidad de estilos artísticos, lenguas y culturas que cuestionen realidades y rompan fronteras, con el convencimiento de que detrás de la belleza estética hay una experiencia educativa y emocional. Junto a cada obra, un código QR permite ver el «cómo se hizo» (making of)de la obra y acceder a información sobre el artista.
Los puentes tienen un papel destacado en el proyecto. Gracias a las intervenciones de los artistas, se convertirán en las capillas sixtinas del siglo XXI y en el marco perfecto para todo tipo de expresiones visuales, sonoras y performativas, proyecciones, espectáculos de danza, instalaciones lumínicas y conciertos urbanos. Cada puente está identificado dentro del mapa interactivo del BesArt y dispone de información sobre la obra instalada y el artista, con documentales accesibles en la app. La idea del puente que une el Besòs con el mundo tiene un sentido claramente simbólico.
Uno de los rasgos diferenciales de este museo es la participación del público que lo visita, lo camina y lo recorre —a pie o en bicicleta—, y que puede vivir e incluso intervenir a veces en el proceso de creación de los artistas que dejan su impronta en estos murales. «La participación genera una experiencia creativa que se encuentra en el núcleo de este museo, y nos emociona haber conseguido que el público lo esté haciendo suyo», subrayan el director y el comisario.
Un museo con vocación social y abierto a todos
Detrás del museo BesArt hay un equipo multidisciplinar de artistas, gestores culturales, técnicos de arte, creativos, expertos en sostenibilidad, educadores y ciudadanos comprometidos con el cambio social que trabajan con el objetivo común de transformar el territorio por medio de la práctica artística.
Entre las actividades sociales que se han organizado en torno al proyecto destaca un taller de arte con infancia y juventud en riesgo de exclusión, organizado por el Casal dels Infants de Santa Coloma, que ha sido dirigido por la artista J.Loca; también la iniciativa Arte y memoria con personas mayores, dirigida por el artista El Xupet Negre, y asimismo el Muro de la Paz (World Peace Forum), un evento internacional de participación abierta que consiste en pintar la palabra paz en más de sesenta idiomas en el muro del puente de Can Peixauet.
Los estudiantes de bachillerato artístico del Instituto Ramon Berenguer, de Santa Coloma de Gramenet, han participado en un homenaje a Akira Toriyama, fallecido en 2024, conocido en todo el mundo por ser el creador de Bola de Dragón, así como uno de los grandes dibujantes y guionistas del manga, y referente de la cultura japonesa. Hace poco, el museo ha inaugurado un mural sobre el arte y la salud en el marco del Festival Healing Hearts. El mural Hugging heArt, creación de la artista murciana Irene Fresh, fue ejecutado gracias a la participación colectiva de decenas de ciudadanas y ciudadanos.

Un río con más de diez mil años de historia
Más de 10.000 años de historia en 18 kilómetros de recorrido desde el Vallès hasta el mar. El río Besòs es una presencia constante para las personas que entran y salen de Barcelona en tren, por autopista o por carretera. Pero sobre todo es un patrimonio de Santa Coloma de Gramenet, una ciudad que desde los años setenta ha sido un motor de los movimientos sociales y vecinales que han transformado el país.
En los años setenta y ochenta, el Besòs era uno de los ríos más contaminados de Europa. Ahora es uno de los espacios verdes más importantes del área metropolitana de Barcelona, un parque fluvial con una superficie de 115 hectáreas. En los años noventa, los municipios de Barcelona, Santa Coloma de Gramenet, Sant Adrià de Besòs y Montcada i Reixac colaboraron en la regeneración del río con el impulso de Aigües de Barcelona, el apoyo de la Generalitat y la ayuda de los fondos europeos.
Se han recuperado zonas húmedas donde viven especies protegidas y se han creado zonas de ocio para los ciudadanos. Así mismo, se ha recuperado el delta, que ahora es un espacio preservado, de acceso restringido. El cauce del río Besòs se ha convertido en un lugar de paseo para muchos ciudadanos que encuentran en él un espacio abierto con un entorno regenerado y rico en biodiversidad. Ahora, este espacio privilegiado convive con el BesArt, un museo vivo, en crecimiento y transformación constantes, que aporta texturas y colores a unos muros que guardaban silencio y han pasado a constituirse en símbolo de arte y cultura.
El BesArt es más que arte: es un símbolo de regeneración, un motor económico y cultural de transformación social que situará a Cataluña y a España como referentes culturales en el mundo. Un espacio para la gente del entorno con una clara vocación internacional y con la voluntad de convertirse en un modelo de convivencia entre la naturaleza, la ciudadanía, la cultura, el deporte, la creación, la juventud y el ocio, que transforman el parque en el museo de arte al aire libre más grande del mundo.














