David Bestué y Blanca Casas Brullet, en la Sala Montcada de la Fundación ”la Caixa”

Barcelona

20.10.05

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¿Dónde vivimos? ¿Cuáles son los límites del espacio habitado? ¿Cómo se modifican con el paso del tiempo? Dos exposiciones, una única poética. Los artistas David Bestué (Barcelona, 1980) y Blanca Casas Brullet (Mataró, 1973) presentan en la Sala Montcada de la Fundación ”la Caixa” dos muestras independientes, aunque parten de una motivación similar: una reflexión sobre los límites del espacio y del tiempo y su influencia sobre las relaciones sociales. Bajo el título Visión parcial del trabajo de un arquitecto, Bestué presenta un recorrido personal por la arquitectura y la personalidad de Enric Miralles a partir de un centenar de fotografías, así como una veintena de textos y una maqueta. Por su parte, Casas Brullet muestra en Els marges feliços lugares situados al margen e imposibles de situar geográficamente a través de una película en Súper 8 de 13 minutos de duración, un vídeo sin sonido y una serie de plantas habitualmente salvajes, cultivadas para ocupar el espacio expositivo. Con estas dos exposiciones, la Sala Montcada de la Fundación ”la Caixa” cierra el ciclo Nada / algo pasa, comisariado por Martí Manen (Barcelona, 1976) y Fabienne Fulchéri (Cannes, 1970). El ciclo, que propone enfrentar al espectador a situaciones extrañas en las que esperará unos hechos que nunca llegan a desencadenarse, ha presentado la obra de Annika Larsson (Estocolmo, 1972), Zilla Leutenegger (Zurich, 1968), Job Ramos (Olot, 1974) y Renaud Auguste-Dormeuil (Neuilly-sur-Seine, 1968).Las dos exposiciones Visión parcial del trabajo de un arquitecto (David Bestué) y Els marges feliços (Blanca Casas Brullet), comisariadas por Martí Manen y Fabianne Fulchéri, se podrán ver en la Sala Montcada de la Fundación ”la Caixa” (Montcada, 14), del 21 de octubre de 2005 al 8 de enero de 2006.DAVID BESTUÉ - VISIÓN PARCIAL DEL TRABAJO DE UN ARQUITECTO David Bestué presenta Visión parcial del trabajo de un arquitecto. Se trata de un recorrido personal partiendo de la arquitectura de Enric Miralles, o partiendo, directamente, de Enric Miralles como personaje. Bestué interpreta a Miralles como un ejemplo casi literario. Bestué desgrana a los edificios como si se tratase de libros, buscando las palabras definitorias de aquello en lo que se quiere profundizar. Un vínculo amor-frustración se insinúa en todo el proceso. Amor hacia lo que se quiere decir, frustración cuando se observa la realidad de la arquitectura. El paso del tiempo aleja a los edificios de Miralles de las imágenes que se ven de ellos en las revistas de arquitectura. El uso humano del espacio obliga a introducir algunas "adaptaciones" y la teoría parece que espeluzna en la práctica.La mirada individual en el propio contexto adoptada por David Bestué parte de una idea de relación emotiva con el entorno. Nos encontramos con una investigación de nuevos encuentros con lo que nos rodea. Miradas que contienen una cierta ironía, un sentido narrativo o una falsa inocencia que puede incluir una crítica real. Bestué observa el detalle pequeño y, al mismo tiempo, tiene conciencia del plano general. Su mirada al entorno se balancea entre una supuesta neutralidad y una autobiografía distante. Se trata de una narración que podemos ir descomponiendo, descubriendo y, también, en la que podemos participar. Los edificios sirven como escenarios para la representación que implica el hecho social. Los espacios comunes no son observados por David Bestué como espacios neutros, sino que contienen diferentes niveles emocionales, lingüísticos, económicos, históricos y de poder. El entramado arquitectónico tiene un sentido real cuando deja de ser puramente arquitectónico.El trabajo de David Bestué presentado en la Sala Montcada incluye un centenar de fotografías, así como una veintena de textos donde el artista presenta los vínculos emotivos con lo que ve. También encontramos una maqueta de un "fracaso" arquitectónico de Enric Miralles: durante la construcción de un pabellón deportivo, el edificio se hunde.David Bestué (Barcelona, 1980) juega con la idea de intensidad ante la de la experiencia. Los hechos, los fenómenos, los lugares, el paso del tiempo, son revisitados desde una perspectiva personal que ofrece al espectador nuevos puntos de vista sobre lo conocido. David Bestué crea sus proyectos trabajando con otras personas, y destaca una lectura peculiar de lo que significa el archivo. El archivo deja de ser una cosa fría y ordenada para convertirse en un cúmulo de situaciones azarosas. La vida de otras personas, la relación con el entorno o un interés por la arquitectura en el ámbito urbano son elementos que han ido apareciendo en su trabajo. Utilizando diferentes formatos, David Bestué presenta su lectora emotiva y la comparte con el espectador, al que hace partícipe porque se comparten no tan sólo espacios vitales, sino también sensaciones ante hechos cotidianos.BLANCA CASAS BRULLET - ELS MARGES FELIÇOS Blanca Casas Brullet presenta Els marges feliços. Una película en Súper 8 de 13 minutos de duración que nos muestra los lugares situados al margen. Espacios imposibles de situar geográficamente por su importancia menor. O su supuesta inutilidad. Los márgenes se convierten en lugares salvajes, donde la vegetación actúa irremediablemente. La vegetación busca maneras de sobrevivir, creando un ballet vegetal donde no hay una dirección clara. En estos espacios, Blanca Casas Brullet sitúa a humanos realizando acciones que nos pueden resultar extrañas, como también lo pueden parecer los recorridos que harán las plantas. La supuesta lógica urbana deja paso a una libertad dirigida por la supervivencia.La Sala Montcada también se ve ocupada por Els marges feliços (cultiu), que consiste en bolsas de plástico que ocupan estos márgenes. Plantas que habitualmente son salvajes, han sido cultivadas para ocupar el espacio expositivo. Habrá que ver cómo sobreviven en un lugar que sigue las coordenadas habituales de la ciudad. Lo que antes era un parásito salvaje se convierte en un elemento domesticado, pero quizás esta "domesticación" llevará a su desaparición. Paralelamente se muestra el vídeo sin sonido Els marges feliços (ipomea), que muestra el crecimiento de una planta filmado en cámara rápida.La necesidad de adaptar la arquitectura al día a día, así como la necesidad de crear los propios sistemas de supervivencia en los espacios laterales se convierten en los hilos conductores de la última exposición en la Sala Montcada.Blanca Casas Brullet (Mataró, 1973) se interroga sobre los estados transitorios, tanto de los cuerpos como de los espacios urbanos. Aquellas situaciones frágiles, en las que la incertidumbre del ser vivo puede provocar que todo se tambalee bruscamente, son fruto de encuentros improvisados o de escenificaciones en los que cada uno de los actores, tanto si es humano como vegetal o mineral, se tiene que enfrentar a una lógica diferente de la suya propia. ¿Qué puede pasar entre los márgenes que delimitan estos intervalos? La obra de Blanca Casas Brullet explora algunas respuestas posibles, jugando con una combinación de diferentes medios: vídeo, performance, fotografía, instalación y dibujos animados.Visión parcial del trabajo de un arquitecto Els marges feliços Del 21 de octubre de 2005 al 8 de noviembre de 2006Inauguración: jueves 20 d'octubre, a las 20 hSala Montcada de la Fundación ”la Caixa” Montcada, 1408003 BarcelonaHorario: De martes a viernes, de 16 a 20 hSábados, de 11 a 15 h y de 16 a 20 hDomingos y festivos, de 11 a 15 hLunes, cerrado. Días 25 y 26 de diciembre de 2005 y 6 de enero de 2006, cerradoInformación Tel. 902 22 30 40Entrada gratuita Más información: www.fundacio.lacaixa.es